Hay negocios que simplemente venden productos… y hay otros que terminan formando parte de la memoria de una ciudad.
En marzo de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, Francisco Arroyo Verduzco abrió la primera Farmacia Guadalajara en la calle López Cotilla 423, en el Centro de Guadalajara. Era un negocio pequeño, dedicado principalmente a medicamentos de patente, artículos para el hogar y cuidado personal.
Pero aquella farmacia tenía una visión más grande. Con el paso de los años comenzó a distribuir productos a otras farmacias de Jalisco y estados vecinos. En los años 60 y 70 empezó una expansión formal y amplió considerablemente su catálogo.
El gran cambio llegó en 1989, cuando nació el concepto de SuperFarmacia: farmacia, tienda de conveniencia y supermercado en un mismo lugar, con servicio las 24 horas. Una idea que hoy parece normal, pero que en aquel momento fue bastante novedosa.
En 1983 se creó Corporativo Fragua para consolidar el grupo y, en 1997, llegó su entrada a la Bolsa Mexicana de Valores. Desde entonces la expansión prácticamente no se detuvo.
Y aquella pequeña farmacia tapatía terminó convirtiéndose en una cadena nacional. Al segundo trimestre de 2026, Farmacias Guadalajara reportaba 3,084 sucursales, presencia en los 32 estados y operaciones en 511 ciudades.
De aquella botica de López Cotilla queda algo más que un nombre: queda la historia de cómo un negocio nacido en Guadalajara terminó convirtiéndose en parte del paisaje cotidiano de todo México.
¿Quién de Guadalajara no tiene una historia con la Farmacia Guadalajara?
Facebook: Sucedió en Guadalajara hace un tiempo
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